trump_cuba_2san-nicolas

El patriotismo de algunos es, cuando menos, un poco extraño. Hoy he visto en uno de los periódicos digitales cuestionados por el gobierno cubano  unas imágenes de una decena de personas en La Habana con carteles de apoyo a la candidatura  Donald Trump. Según el relato de uno de los participantes el candidato republicano les ha convencido que es la mejor opción para sociedad civil cubana.  Desde luego, cada cual es libre de simpatizar con el político que quiera, pero esto de que algunos cubanos puedan desear que  gane las próximas elecciones de los Estados Unidos, un candidato que ha dicho que revocaría las medidas de Obama, me parece de una deslealtad sin límites, no con Castro ni con el sistema político de Cuba, sino simplemente con la población de un país que lleva 50 años soportando todo tipo de privaciones y que ahora, por primera vez, empieza a tener una esperanza de que esa larga pesadilla llegue a su fin.

No quiero ser simple en un tema tan dramático, ni ofender a nadie, pero este reporte me ha traído a la mente uno de los mejores programas humorísticos de todos los tiempos que trasmitió la televisión cubana hace más de 30 años, “San Nicolás del Peladero” con su estrafalario alcalde nombrado  Plutarco Tuero.

En algún momento de mi vida trabajé junto a José Antonio Caíñas Sierra, célebre director de la televisión cubana, ya fallecido, y le oía con mucha admiración  las historias de las trasmisiones de los programas de esa época en la que todo se hacía en vivo, incluso series dramatizadas complejas. Por un momento me he imaginado lo que me comentaría con su gracia y humor espontáneo: Para que esto fuera un buen sketch de San Nicolás del Peladero solo faltaba que los carteles que portaban fueran en castellano y dijeran ¡Que gane Plutarco Tuero el 8 de noviembre!